Tu portátil de trabajo y la bombilla inteligente del salón están, probablemente, en la misma red exacta ahora mismo. Da igual que uno maneje información de tu empresa y la otra solo encienda una luz: para el router, son vecinos con la misma confianza. Separarlos no es paranoia, es el mismo principio que aplicarías si compartieras piso con desconocidos.
Por qué importa mezclar todo en la misma red
Cuando todos los dispositivos de casa están en la misma red, cualquiera de ellos puede, en teoría, comunicarse con los demás. El problema no es tu portátil de trabajo en sí, sino todo lo demás que también está conectado: cámaras, enchufes inteligentes, la Smart TV, la consola de tu hermano pequeño con quién sabe qué app instalada. Ya expliqué antes por qué conviene aislar la domótica en su propia red en Domótica básica para empezar y en Cámaras de seguridad WiFi: un dispositivo IoT barato con una vulnerabilidad conocida es, en la práctica, una puerta abierta hacia el resto de tu red doméstica, incluido el ordenador con el que trabajas.
La solución más simple: la red de invitados
Casi todos los routers de los últimos años traen una función de «red WiFi para invitados», pensada originalmente para dar acceso a visitas sin compartir tu contraseña principal. Puedes reutilizarla exactamente al revés de para lo que se diseñó: en vez de meter ahí a las visitas, mete ahí toda la domótica y los dispositivos de ocio, y deja la red principal solo para tu portátil de trabajo (o al contrario, según lo que tengas activado en el router). Lo importante es que ambas redes no puedan verse entre sí.
Conviene matizar algo que se suele pasar por alto: la red de invitados no es una medida de seguridad perfecta ni sustituye a otras precauciones, como advierten algunos análisis recientes sobre sus limitaciones reales; sigue siendo mejor que no tener ninguna separación, pero no es magia. Puedes leer el análisis completo en este reportaje de Infobae.
Si tu empresa te lo exige (o tú simplemente quieres más control)
Algunas empresas, sobre todo en sectores con políticas de seguridad más estrictas, piden explícitamente que el equipo de trabajo esté en una red aislada del resto del hogar, sin que dependa solo de la red de invitados básica del router. Para eso existen las VLAN (redes virtuales dentro del mismo router físico), disponibles en routers algo más avanzados o en firmwares personalizados. HP tiene una guía completa orientada específicamente a esto, pensada para quien teletrabaja y quiere dejar la red de casa a la altura de lo que pediría una oficina, en su guía de red doméstica segura para trabajo remoto.
Cómo aplicarlo si ya tienes QoS configurado
Si además sigues la guía de QoS para teletrabajo, lo ideal es aplicar las reglas de prioridad directamente sobre la red de trabajo separada, no sobre toda la red doméstica. Así evitas tener que identificar tu portátil concreto cada vez y la prioridad va con la red, no con el dispositivo.
No hace falta montarlo el mismo día que empiezas a teletrabajar, pero si llevas meses con todo mezclado, es de las mejoras más baratas (gratis, de hecho, en la mayoría de routers) que puedes hacer a tu red en una tarde.
