Tienes 600 Mb de fibra, el test de velocidad te da un resultado estupendo, y aun así la partida online va a tirones o la videollamada del trabajo se corta cada dos por tres. ¿Cómo puede ser, si «hay velocidad de sobra»? Porque la velocidad no es lo único que importa. Hay otro factor, más silencioso pero igual de decisivo para según qué usos, que se llama latencia —y viene siempre acompañado de otros dos términos, ping y jitter, que conviene distinguir bien.
Qué es la latencia (y qué es el ping, que no es exactamente lo mismo)
La latencia es el tiempo que tarda un dato en hacer el viaje de ida y vuelta entre tu dispositivo y el servidor con el que te estás comunicando, medido en milisegundos (ms). Cuanto más bajo el número, más rápida es esa «conversación» entre tu conexión y el otro extremo.
El ping es, en realidad, el nombre de la herramienta que se usa para medir la latencia, aunque en el lenguaje del día a día la gente usa «ping» y «latencia» casi como sinónimos («tengo mucho ping» en vez de «tengo mucha latencia»). No pasa nada por usarlos indistintamente, pero técnicamente uno es el concepto (latencia) y el otro la forma de medirlo (ping).
Qué es el jitter, la variación que más se nota
El jitter es la variación de la latencia a lo largo del tiempo. No es lo mismo tener una latencia estable de 40 ms todo el rato, que tener una latencia que salta constantemente entre 10 ms y 90 ms. El segundo caso tiene, de media, una latencia parecida o incluso mejor, pero se va a notar mucho peor en la práctica: es esa sensación de que la videollamada «tira» de forma irregular, o de que el personaje del juego se mueve a trompicones aunque el ping medio no sea tan alto. La consistencia importa casi tanto como el valor en sí.
Por qué importa más en unas cosas que en otras
Aquí está la clave para entender por qué puedes tener mucha velocidad y aun así notar problemas: la latencia y el jitter afectan sobre todo a lo que ocurre en tiempo real, y casi nada a lo que se puede descargar o cargar en un buffer:
- Le afecta mucho a: videojuegos online (especialmente los competitivos), videollamadas, llamadas de voz por internet, control remoto de dispositivos.
- Le afecta poco o nada a: ver una serie en streaming (el buffer absorbe las variaciones), descargar archivos, navegar por páginas web, hacer copias de seguridad en la nube.
Por eso puedes tener una fibra rapidísima y aun así notar cortes en una videollamada si la latencia o el jitter son malos, mientras que ese mismo problema apenas se nota viendo Netflix.
Qué valores son buenos y cuáles no

Como referencia orientativa para la latencia (ping):
- Por debajo de 20 ms: excelente, ideal incluso para gaming competitivo.
- Entre 20 y 50 ms: buena, suficiente para la inmensa mayoría de usos, incluido gaming casual.
- Entre 50 y 100 ms: empieza a notarse, sobre todo en juegos rápidos o videollamadas exigentes.
- Por encima de 100 ms: problemática para tiempo real, aunque siga siendo perfectamente válida para navegar o descargar.
Para el jitter, lo ideal es mantenerlo por debajo de 5-10 ms; a partir de ahí ya empieza a notarse esa irregularidad de la que hablaba antes, incluso con una latencia media aceptable.
Qué influye en la latencia
Varios factores entran en juego, y no todos dependen de ti:
- La distancia física al servidor: cuanto más lejos esté el servidor con el que te conectas, más tarda la señal en llegar y volver. Por eso los juegos suelen dejarte elegir servidor, y conviene elegir el más cercano geográficamente.
- El tipo de conexión: la fibra óptica tiene latencias muy bajas por naturaleza; el ADSL algo más altas; una conexión por satélite, mucho más altas todavía por la distancia que recorre la señal hasta el satélite y de vuelta.
- WiFi frente a cable: conectar por cable Ethernet reduce la latencia respecto al WiFi, aunque la diferencia suele ser pequeña si la señal WiFi es buena.
- La saturación de tu propia red: si alguien en casa está descargando algo muy pesado mientras tú juegas o haces una videollamada, es fácil que la latencia se dispare puntualmente —un fenómeno relacionado con lo que se conoce como «bufferbloat».
Cómo reducirla si la tuya es alta
Si notas problemas de latencia o jitter, algunas cosas que puedes probar: conectar por cable en vez de por WiFi si es una actividad importante (una entrevista de trabajo por videollamada, una partida competitiva), elegir el servidor más cercano cuando el juego o la app lo permita, y evitar que otros dispositivos de casa estén consumiendo mucho ancho de banda a la vez. Algunos routers también permiten priorizar cierto tipo de tráfico mediante una función llamada QoS, que lo tienes mas desarrollado en el artículo de arriba
Para terminar
La próxima vez que algo vaya «a trompicones» a pesar de tener buena velocidad contratada, ya sabes que el sospechoso probablemente no sea el ancho de banda, sino la latencia o el jitter. Puedes comprobar ambos valores con las mismas herramientas que ya vimos en el artículo sobre cómo hacer un test de velocidad correctamente —ahora ya sabes qué significan esos dos números que antes quizá ignorabas.
Puedes leer más sobre la diferencia entre estos conceptos en el blog de Vodafone o en este tutorial de RedesZone.
